Mis mejores lecturas 2020: los 12 libros que han sido compañía y consuelo en este año extraño

Escrito por Abril Camino - 30 diciembre

Mis mejores lecturas 2020: los 12 libros que han sido compañía y consuelo en este año extraño


Se acaba 2020. Por fin. No es que cambiar el dígito del año vaya a suponer una gran diferencia, pero tengo la sensación de que todos estábamos deseando decir adiós a un año que ha sido tan extraño que, si nos lo hubieran contado hace 365 días, no nos lo hubiéramos creído.

Este año no me apetece hacer balance vital. Ni me apetece recordar lo horrible que ha sido este año para tanta gente, ni tener un momento Mr Wonderful de optimismo desbordado, ni hacerme propósitos porque no les veo demasiado sentido ahora que sabemos que una sopa de murciélago al otro lado del mundo puede mandarlos a la mierda en un segundo.


Así que hablaré de libros, que es lo que mejor se me da. De libros que fueron compañía y consuelo en los peores momentos de este año. Libros que nos permitieron evadirnos a un mundo de ficción cuando la realidad pesaba. Libros que sustituyeron tardes de cañas con amigos, comidas en familia, noches de fiesta o conciertos multitudinarios. Los libros han sido mi salvación en muchos momentos de mi vida, pero nunca tanto como en este 2020 distópico que nos ha tocado vivir.

He leído 193 libros este año (podéis verlos todos en mi perfil de GoodReads). Pero me quedo con doce. Nueve novelas y tres ensayos que son mis cinco estrellas más rotundas en estos últimos doce meses. He leído muy variado y esta selección también lo es; para todos los gustos. Aquí os dejo los elegidos:


Todos quieren a Daisy Jones, de Taylor Jenkins Reid

En mi top tres del año, sin ninguna duda. Adoro a Taylor Jenkins Reid (ya lo conté cuando hablé de ella como una de las autoras de las que me leería hasta la lista de la compra) y este año se lo he querido demostrar leyéndome cuatro libros suyos (maravillosos este y Evidence of the Affair; más decepcionantes, para mí, Los siete maridos de Evelyn Hugo y Quizás en otra vida). Pero ninguno como Todos quieren a Daisy Jones, una novela con apariencia de falso documental que, no sé aún cómo, logra transmitir emociones sin que en ningún momento echemos de menos un narrador tradicional o unos diálogos como a los que estamos acostumbrados. Personajes inolvidables (Billy y Camilla, para mí) y muchas frases para subrayar y recordar siempre.


Todos quieren a Daisy Jones, de Taylor Jenkins Reid


Podéis leer mi opinión completa en la entrada que publiqué cuando la leí: «Todos quieren a Daisy Jones»: mi recomendación de enero 2020


Castillos de cartón, de Almudena Grandes

Hacía años que no leía a Almudena Grandes y Castillos de cartón cayó en mis manos gracias a una afortunada recomendación. Es la historia de un amor a tres bandas, de una relación en la que los tres protagonistas tocaron el cielo con las manos... y luego estuvieron cerca del infierno. El lenguaje de la historia es una auténtica maravilla, de esas novelas en las que apetece subrayar casi todo el texto. Y las reflexiones que nos deja sobre el paso del tiempo tienen un matiz agridulce que hace muy fácil empatizar con ellas, incluso aunque nuestras vivencias estén muy lejos de las de los protagonistas.


Castillos de cartón, de Almudena Grandes


Podéis leer mi opinión completa en «Castillos de cartón»: mi recomendación de mayo 2020


La carretera, de Cormac McCarthy

Me gustan los libros que me sacan de mi zona de confort. Cualquiera que siga mis recomendaciones sabe un poco lo que más me gusta leer (novelas sobre sentimientos, intimistas, algo de histórica, algo de romántica, algo de negra) y lo que rara vez dejo caer en mis manos (distopías, ciencia ficción, fantasía, etc). Sin embargo, La carretera es una distopía apocalíptica, con el extraño matiz de que en ningún momento se aclara qué ha llevado al mundo a la situación en la que se encuentra. Hay dos puntos brutales en esta novela: el lenguaje, que logra transmitir mucho en muy pocas palabras; y la relación entre los dos protagonistas (padre e hijo). En este año distópico, jamás pensé que pudieran caerme lagrimones con una historia como esta. Pero os puedo asegurar que fue así.


La carretera, de Cormac McCarthy



Tres hermanas, un cumpleaños y un problema, de Liane Moriarty

Para el mundo en general, 2020 pasará a la historia como el año del coronavirus, pero para mi yo lector... este siempre será el año de Liane Moriarty. En enero no había leído nada suyo; acabo diciembre con cuatro libros suyos leídos, Big Little Lies devorada y un único libro restante que guardo para darme el capricho (seguro que pronto). Tres de las cuatro novelas suyas que he leído este año deberían estar en este listado, porque han sido sin duda tres de mis mejores lecturas del año, pero no he querido saturar y prefiero dedicarle pronto la entrada sobre autoras de las que me leería hasta la lista de la compra.

Nueve perfectos desconocidos, su última novela publicada, me dejó un poco fría, pero El secreto de mi marido (hablé sobre ella aquí), Tres hermanas, un cumpleaños y un problema y Lo que Alice olvidó han sido tres de las lecturas que más he disfrutado en mucho tiempo. Me he quedado con Tres hermanas, un cumpleaños y un problema porque fue la que más me hizo reír, la que más me emocionó y también porque es su ópera prima y me parece realmente alucinante que alguien pueda escribir tan bien desde su debut.


Tres hermanas, un cumpleaños y un problema, de Liane Moriarty


Os dejé mi opinión más detallada cuando la leí en «Tres hermanas, un cumpleaños y un problema»: mi recomendación de junio 2020. Desgraciadamente, la novela está descatalogada (a mí me tocó la lotería encontrándola en el ReRead), pero si cae en vuestras manos solo puedo decir LEEDLA.


Ave lira, de Cecelia Ahern

Cecelia Ahern es una de mis autoras favoritas (ya os lo conté en esta entrada), a pesar de que llevaba varios años sin leerla después de un par de decepciones notables. Pero con Ave lira volví a reencontrarme con la Cecelia a la que adoro. No os voy a mentir, es una historia algo extraña, con una premisa de lo más original: unos autores de documentales se encuentran con una chica que se ha criado algo asilvestrada y que tiene la capacidad de imitar cualquier sonido que escuche. A partir de ahí, se crean unos lazos de sentimientos, decepciones y crítica social que hacen de la lectura una auténtica delicia.


Ave lira, de Cecelia Ahern



Tiene que ser aquí, de Maggie O'Farrell

Con Todos quieren a Daisy Jones y Tres hermanas, un cumpleaños y un problema, esta novela completaría mi top tres anual. Tiene que ser aquí es la novela que me confirma lo que siempre he pensado: que da igual la historia que cuentes, lo único que importa es cómo la cuentes. Tiene que ser aquí tiene una estructura original, diferente, que nos hace recibir la historia de manera muy distinta a lo que habría sido si la autora hubiera tomado otras decisiones.

Es una trama que alterna momentos extraños, incluso surrealistas, con la más absoluta cotidianeidad de una pareja de mediana edad que se encuentra en crisis. Conoceremos a toda una nómina de personajes que, gracias a la estructura de la novela, se convierten también en narradores.


Tiene que ser aquí, de Maggie O'Farrell


Os dejé mi opinión completa en la entrada «Tiene que ser aquí»: mi recomendación de julio 2020


La isla del padre, de Fernando Marías

Si existe una declaración de amor de un hijo a un padre, para mí, es La isla del padre. Una despedida al padre muerto a través de recuerdos, confesiones y reflexiones para enmarcar. El autor se convierte en protagonista en una autoficción tan emotiva que pone los pelos de punta. El lenguaje es perfecto, consigue transmitir hasta el punto de poner el vello de punta, y la estructura de la novela coloca en su sitio toda la información para que la vayamos recibiendo en la medida justa. Lo leí en verano, cuando suelo ser más lenta leyendo, y sin embargo... lo devoré en dos noches.


La isla del padre, de Fernando Marías



Criadas y señoras, de Kathryn Stockett

Si me conocéis un poco, sabréis que mucho me tiene que enamorar un libro largo para que decida dedicarle todo el tiempo que implica leerlo. Cada año que pasa soy más consciente de que jamás tendré el tiempo que necesito para leer todos los libros que me apetecen, así que me lo pienso mucho antes de embarcarme en una historia que sé que va a ser larga. Además, soy una firme defensora de que, si una historia se puede contar en doscientas páginas, no quiero que me la cuenten en cuatrocientas. Y, aun así, Criadas y señoras se ha colado en mi lista de favoritas del año.

Por suerte, no había visto la película antes de leer la novela, así que todo fue una sorpresa. Criadas y señoras es la historia de una sociedad que no nos queda tan lejana en el tiempo, pero en la que el color de la piel marcaba el lugar en la sociedad y la posesión de derechos. Las tres protagonistas (Skeeter, Aibeleen y Minny) son de esos personajes que se quedan para siempre con nosotros y que dan sentido a la historia. Inolvidable.


Criadas y señoras, de Kathryn Stockett


Os conté mi opinión completa en la entrada «Criadas y señoras»: mi recomendación de septiembre 2020


Cuando todo cambió, de Donna Milner

La historia que cuenta Cuando todo cambió es emotiva, intrigante y diferente. Pero no es la razón por la que me enamoré de esta novela que cayó en mis manos casi por casualidad (y por otra afortunada recomendación). Es el modo en que está escrita, la capacidad de la autora para crear una atmósfera rural, en la Canadá de los años setenta, que da sentido a todo lo que ocurre. Los personajes son redondos, con matices, sin grandes buenos ni grandes malos. Me emocionó hasta la lágrima y cerré el libro con una sonrisa satisfecha. Poco más se puede pedir, ¿no?


Cuando todo cambió, de Donna Milner


Dejé mi opinión completa sobre este libro en la entrada «Cuando todo cambió»: mi recomendación de noviembre 2020


Estas han sido las nueve novelas que más me han hecho disfrutar (y sufrir a ratos, por supuesto, que a mí me va la marcha) durante 2020. Pero, como decía al comienzo, también ha habido tres ensayos que me engancharon y de los que aprendí muchísimo. Perfectos para amantes de la lectura, la escritura o el cine.


Escribir ficción, de la Gotham Writers' Workshop

¿Quieres dedicarte a escribir? Lee este libro. No puedo decir mucho más que eso. Es, sin duda, la guía de escritura más completa que ha caído en mis manos, en la cual se tocan todos los palos, desde la estructura hasta el narrador, pasando por la creación de personajes, la corrección... Es infinito y, a la vez, se lee casi de una sentada. Incluye un relato de Raymond Carver y también ejercicios prácticos. Si tuviera que recomendar un solo ensayo sobre escritura creativa, sería este sin dudarlo.


Escribir ficción, de la Gotham Writers' Workshop



El infinito en un junco, de Irene Vallejo

A pesar de que se publicó a finales de 2019, creo que El infinito en un junco ha sido algo así como el libro del año en este 2020. Lo ha leído la mitad de mi entorno, a todo el mundo le ha encantado y se ha llevado premios por doquier. Y no me extraña. Para cualquier persona apasionada de los libros, es caviar. Una historia sobre los orígenes del libro, con un lenguaje ameno (algo tan difícil de encontrar en ensayo), una autora que sabe de lo que habla y con el que aprender, disfrutar y emocionarse. Para mí es un sí rotundo.


El infinito en un junco, de Irene Vallejo


The Time of My Life, de Hadley Freeman

Insisto en que escribir un ensayo, sea del tema que sea, que resulte tan ameno de leer como una novela de entretenimiento es magia pura. Y eso consigue Hadley Freeman en este libro sobre el cine de los ochenta (aunque el título esté en inglés, el libro está traducido y publicado por Blackie Books). Analiza, desde un punto de vista feminista y moderno, varios clásicos del cine de los ochenta, bajo la premisa de que esas películas, incluso las que no lo parecen en absoluto, eran más avanzadas que el cine que tenemos actualmente. Si me aceptáis un último consejo, leedla como yo lo hice: cada tarde me ponía una de las pelis (están casi todas en plataformas de streaming) y esa noche leía el capítulo correspondiente teniendo así fresca la trama. ¡Y cómo lo gocé!


The Time of My Life, de Hadley Freeman



Y esto es todo por hoy. Solo me queda desearos que el 2021 que está a punto de empezar sea... normal. Creo que no hay nada que todos deseemos más que eso.

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