jueves, 6 de julio de 2017

Reconciliándome con 'Pecado, penitencia y expiación'


Pocos escritores conozco que no cambiarían (casi) todo de su primera novela. De hecho, siempre he pensado que solo hay dos opciones para quien está completamente satisfecho con lo primero que escribió: o era jodidamente bueno entonces, o no ha aprendido nada desde aquel momento. No es mi caso. En ningún sentido. Creo que he aprendido bastante en estos dos años que llevo dedicándome a escribir y, definitivamente, no era jodidamente buena cuando empecé. Ahora tampoco, pero entonces... mucho menos. Y sí, llevo dos años diciendo que cambiaría muchas, muchísimas cosas de mi primera novela. Pero hoy he decidido reconciliarme con ella.

Pecado, penitencia y expiación son las primeras 95.195 palabras que escribí en mi vida. Bueno, en el campo de la ficción. Siempre me he dedicado a escribir en blogs, en algunos medios que me dejaban hacerlo y también he sido siempre muy coñazo fan de escribir cartas, mails y hasta whatsapps kilométricos a mis amigos. Pero la ficción... pensaba que eso estaba reservado a personas con un talento innato a los que la creatividad les afloraba por los poros de la piel sin necesidad de aprender nada, ni trabajar demasiado ni... nada. Sí, era imbécil, ya lo digo yo.


El caso es que un día, allá por 2009 o 2010, me apeteció escribir ficción, por primera vez en mi vida. Esa idea quedó aparcada por una serie de circunstancias personales que convirtieron mi vida en una puta locura emocional, y no la retomé hasta la primavera de 2015. Quizá la idea tuvo que esperar a que yo me encontrara en el momento en que podía afrontarla con mucho más conocimiento del mundo y de las emociones. O quizá aguardó en mi portátil a que yo necesitara escribir como terapia, que es lo que finalmente sucedió.

Pecado, penitencia y expiación vio la luz hace exactamente dos años. Y yo llevo algo así como dos años menos un día pensando en todo lo que cambiaría de ella. He aprendido muchísimo en estos dos años. No solo de técnica narrativa, de construcción de personajes o de corrección, sino también de lo que gusta a las lectoras y lo que no, de cómo asumir las críticas a tus personajes y de muchas otras cosas. En este tiempo, apenas podía abrir Pecado, penitencia y expiación sin que me entrar un ataque de pudor por lo poco que me gustaba lo que veía. Hasta que, hace unos meses, decidí reeditarla. No cambiaría ninguna de esas cosas que me atormentaban, pero sí la corregiría un poco más a fondo y eliminaría un par de frases que siempre me habían chirriado. ¿Y sabéis qué ocurrió cuando lo hice? Que no me horrorizó tanto como pensaba.

Carmen, la gran protagonista de Pecado, penitencia y expiación

Os estaréis preguntando por qué os cuento todo esto ahora. Pues porque resulta que Amazon ha seleccionado Pecado, penitencia y expiación para su promoción de ebooks al 50% del mes de julio. Es decir, durante todo este mes, podréis encontrarla a la venta por solo 0,50 euros. Un regalito, vamos. Si decidís darle una oportunidad a Carmen, a su historia, tan llena de altibajos y tan peculiar, a su lucha por salir adelante frente a las adversidades y a sus amores... solo tenéis que pinchar en la portada para acceder a la oferta.


¡Muchas gracias por estar por aquí un jueves más! ¡Muchos besos y feliz verano!

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