Esto es todo lo que he leído en los últimos dos meses (que ha sido mucho y bastante bueno)

Escrito por Abril Camino - 17 mayo


¡Hola!

Hace ya tiempo os prometí que de vez en cuando haría una recopilación con las últimas novelas que había leído. De forma espontánea, sin un calendario fijo, simplemente cuando tuviera tantas recomendaciones acumuladas que ya mis amigas no me pudieran soportar más y tuviera que compartirlas con el mundo. Ya os hablé de las novelas que había leído en los primeros dos meses del año, más o menos, y ahora toca actualizar la lista (aunque, si queréis seguir mis lecturas más al día, ya sabéis que voy reseñando al ritmo que leo en GoodReads).

En los últimos dos meses he leído mucho. Pero MUCHO. Me he asustado al hacer la lista para esta entrada y he tenido que recortarla un montón para que no se hiciese eterna. A todo esto que os traigo, faltaría añadir varias novelas new adult en inglés (siempre me pedís que solo meta novelas en español y yo soy toda obediencia), las que he leído como correctora y un par de manuales de escritura, a los que ya les llegará su propia entrada. Si a eso sumamos que en estos dos meses he corregido dos novelas mías, he escrito una, he publicado Mi mundo en tus ojos, me he ido dos semanas de vacaciones y he seguido teniendo un trabajo de ocho horas, en serio, ¿CÓMO LO HE HECHO? Supongo que la respuesta es «no durmiendo».

En fin, que no me enrollo más. Esto es lo más destacado de lo que he leído en estos dos meses:

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey, de Mary Ann Shaffer


Lo que me gustan las novelas epistolares, madre mía. Ya os adelanto que pronto escribiré una entrada exclusivamente sobre ellas (con pequeña sorpresa final incluida). La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey llevaba siglos en mi lista de pendientes, porque ese título me llamaba tanto la atención que sabía que lo que me iba a encontrar era bueno.


El principio me costó, a pesar de que con las novelas epistolares suele ser bastante fluido. A mí se me hizo cuesta arriba creo que porque estoy acostumbrada a que en este tipo de novelas haya dos personajes principales, y en LSLYEPDPDPDG (me niego a escribir el título todas las veces) hay bastantes, así que me hice un poco de lío al comienzo. Pero mereció la pena no abandonar porque lo que viene después es una preciosa historia en los meses inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial en una pequeña isla británica del Canal de la Mancha, en la que las penas se cuentan con cotidianeidad y el amor surge donde menos se espera.

Bilogía Tokio, de Altea Morgan


Os he hablado mucho en mis redes sociales de esta bilogía, formada por las novelas Al destino no le gustan los curiosos y Al destino le gustan los valientes. Altea es mi amiga y fui lectora cero de esta historia hace ya más de un año, además de haberla corregido hace poquito y volver a reencontrarme con ellos, con Lucía, Akira y su preciosa historia de amor.


Lo primero que destacaría de esta bilogía es la ambientación en Japón. Confesión: lo primero que le dije a Altea cuando me habló de este proyecto fue algo así como «¿Japón? Mmmm... No soy muy fan». Qué paleta soy cuando me lo propongo. Para que os hagáis una idea de cuánto me acabó flipando, ya estoy mirando viaje futuro a un país que nunca estuvo entre mis prioridades de vacaciones. A eso hemos llegado con Lucía y Aki. ¿Y su historia? Su historia es muy diferente entre la primera y la segunda novela (algo que me encanta, cuando la división entre dos volúmenes de una saga está justificada). Viviremos su amor casi adolescente y su amor casi adulto, su atracción, su choque cultural, su superación y el perdón. Y no digo más. Leedla y me contáis vosotros.

El otro hijo, de Nick Alexander


El otro hijo es una historia dura contada de una forma tierna. La vida de un matrimonio mayor, que llevan décadas juntos, y en el que los secretos van saliendo a la luz. Una historia del maltrato asimilado como algo normal, del que es tan difícil salir, y del alejamiento de unos hijos que, al hacer su propia vida, dejaron un poco atrás a su madre.


El comienzo de la novela se me hizo un pelín largo y el final un pelín corto, pero ese es el único pero que puedo ponerle. Al principio, conocemos al matrimonio protagonista y a su hijo mayor (que da una pereza que pa'qué) y yo tenía ya tantas ganas de conocer a ese otro hijo que da título a la novela que, cuando llegó su parte, se me hizo algo corta. Pero fue muy tierno todo y me pareció una novela perfecta para mirar al futuro con esperanza, sea cual sea nuestra edad, y sin prejuicios.

Todo lo que sé sobre un corazón roto, de Daniel Ojeda


Dani, en Todo lo que sé sobre un corazón roto, escribe poesía con forma de novela. Eso es lo primero que me viene a la cabeza al pensar en este libro. En él conoceremos a Marc y Simone, una pareja de adolescentes con muchos problemas a sus espaldas y una forma muy diferente de afrontarlos. Los conoceremos a través de sus palabras y también de las de Simone en su diario, y de unas personalidades que se alejan mucho de los tópicos que encontramos a menudo en la novela juvenil.


Dos cositas que me han enamorado de esta novela: lo preciosísima que es físicamente. Tuve el acierto de comprarla en papel (pese a que casi todo lo leo en ebook) y pocas veces me he encontrado un libro en el que la forma sea casi tan preciosa como el contenido. Y, por otra parte, el mensaje feminista que lo preside todo, tan necesario entre un público, el juvenil, al que un día le vendieron After como una historia de amor (si no lo digo, reviento).

Morder la manzana: la revolución será feminista o no será, de Leticia Dolera


Y hablando de feminismo y de mensajes necesarios... El libro de Leticia Dolera es uno de esos que sabía antes de leerlo que me iba a gustar. De ahí también el pánico a que me decepcionara, claro. Pero no ocurrió. Es un manual que resume lo más destacado del feminismo, de su historia, de su pensamiento y de cómo las mujeres vivimos realidades como el acoso sexual o la desigualdad laboral que, de tan asimiladas, se nos olvida a veces lo infames que son.


Si tengo un pero que ponerle a este libro es que lo han vendido en muchos lugares como una novela y... una novela no es. Es un ensayo, lo cual está fenomenal, pero no es una obra de ficción. Ojalá fuera ficción lo que podemos leer en ella. Un ensayo que se lee sin aburrir (importante y poco habitual), feminismo para todos los públicos y mucho que aprender entre sus páginas. No es que la recomiende, es que la considero imprescindible.

Un paseo para recordar, de Nicholas Sparks


Yo creo que se me ha pasado el momento de Nicholas Sparks (aunque, en el colmo de la incoherencia, ahora mismo estoy leyendo otra cosa suya). Me gustó en su momento, me encantó incluso en alguna novela, pero ahora me pasan dos cosas con sus libros: que me dan sobredosis de azúcar por momentos y que le veo un tufillo machista a todo lo que escribe que me da ganas de lanzar el libro por la ventana (el récord de esto es A primera vista, que fue de largo mi peor lectura del año pasado).


En Un paseo para recordar encontramos una trama juvenil, de dos chicos de instituto muy diferentes que se enamoran (en los años cincuenta o sesenta, no recuerdo bien) antes de que se desencandene el dramón. Demasiado dramón, para mi gusto, y mira que a mí me va la marcha en eso. Además, me veía venir lo que iba a pasar y eso también me quitó mucha emoción. No sé, lo recomiendo a muy fans de Nicholas Sparks, pero... creo que a nadie más.

Bilogía Canciones y recuerdos, de Elísabet Benavent


Esta bilogía, formada por Fuimos canciones y Seremos recuerdos, ha sido una de mis últimas lecturas y... me ha decepcionado. Me da pena, porque las novelas de Elísabet Benavent siempre me han gustado (de una forma un poco extraña, las que más me han gustado a mí son las que menos a la mayoría, y viceversa) y porque creo de veras que es una de las escritoras de romántica española con más talento. Pero estas dos novelas... no han acabado de convencerme.


En su favor he de decir que me han enganchado (como siempre), así que eso me hace más prudente a la hora de criticar. Tengo mucho respeto por quien es capaz de mantenerme atada a las páginas de un libro. Pero, aunque las tramas prometían en el primer libro, en el segundo se me quedaron muy difuminadas, especialmente las secundarias, y especialmente al final, donde todo me pareció precipitado. Aun así, para mí podría ser un 3,5-4 estrellas fácil, si no fuera por dos motivos. Un epílogo del que, sinceramente, prefiero no opinar porque en fin... Y lo otro... lo resumiré en el enorme respeto que esta bilogía me ha hecho tener por tantas autoras autopublicadas que leen y releen sus novelas, que las corrigen, que pagan por correcciones, que se preocupan de que todo esté perfecto una y mil veces para ofrecer a las lectoras un producto final de calidad. Y a 2,99 en Amazon, oye. A 9,90 lo minimísimo es exigir lo mismo. Y aquí, lo siento, pero no lo hay. Una pena.

Si supieras, de Kristan Higgins


Llevaba siglos queriendo leer algo de Kristan Higgins, no sé por qué no había ocurrido hasta ahora. Y llegará el momento en que me lea todo lo suyo de golpe y porrazo, porque esta primera incursión en sus novelas me ha ENCANTADO. Aunque al principio hubo un par de cosas que me descolocaron, pronto me enganché a las tramas de las dos hermanas, cada una con sus problemáticas y sus sufrimientos de amor.


Creo que las novelas con las que te identificas de algún modo llegan de una manera diferente y sé que eso me ha pasado a mí con esta novela, y quizá por eso me ha gustado tantísimo. La novela nos enseña historias de amor muy diferentes, desde matrimonios aparentemente idílicos que no lo son, hasta parejas marcadas por un pasado terrible, sin perder de vista a dos hermanas con una relación preciosa.

En el piso de abajo: memorias de una cocinera de los años 20, de Margaret Powell


Madre mía, lo que me costó este libro. Creo que he estado como seis meses leyéndolo. Me habían hablado muy bien de él, porque dicen que fue la inspiración para la serie Downton Abbey (que no he visto) y para otras novelas, películas y series de época. Pues como inspiración y documentación será fantástico, pero leerlo... ha sido una tortura.


Me da rabia porque tenía muchas esperanzas puestas en En el piso de abajo. Las historias narradas en primera persona y en la época en que se vivieron suelen gustarme por eso, porque aportan un punto de realismo que algo contado con distancia histórica no tiene, pero en este libro se notan demasiado las carencias a la hora de narrar y que es una autobiografía con muchísimos fragmentos que no aportan nada más que los recuerdos de la autora. No lo recomiendo demasiado, la verdad.

Carlota y el cactus de color rojo, de Andrea Longarela ·Neïra·


Vale, aquí hay un poquito de trampa porque, en realidad, leí Carlota y el cactus de color rojo el verano pasado. Ahora, acaba de salir a la venta y, al fin, puedo hablaros de la historia de una chica que se encontró con un cambio de vida cuando era apenas una adolescente y a la que conocemos unos cuantos años después. A ella, a su mejor amigo Basil y la nueva oportunidad laboral que le surge... que la planta de frente con su pasado.


La historia de Carlota es dulzura pura, como todo lo que escribe Neïra. Una protagonista de la que es imposible no enamorarse y un chico al que iremos descubriendo poco a poco, casi al mismo ritmo al que ellos van descubriendo los secretos del pasado y los sentimientos del presente. Y no digo más porque la tentación de haceros un spoiler enorme está ahí... y no puede ser. Recomendada a tope, por supuesto.

El chico de las estrellas, de Chris Pueyo


No sé qué me esperaba cuando me compré El chico de las estrellas, pero, desde luego, no lo que me encontré. Es una novela con componente autobiográfico tan valiente y tan cruda que lo mínimo que se puede hacer es leerla con un respeto acojonante al autor. Yo jamás tendría esa valentía para desnudar antes los lectores recuerdos y sentimientos tan intensos.


Pero no solo me ha encantado El chico de las estrellas por su contenido. También por su forma. Sobre todo por su forma. Porque es poesía pura, frases de esas que apetece subrayar todo el rato y muchísimo talento. En GoodReads escribí, justo al acabarla, que a ratos me parecía estar ante El guardián ante el centeno y a ratos ante Rayuela. Una locura de mezcla, lo sé. Y es que eso es lo que me pareció este libro: una locura literaria maravillosa.

Un vaquero atormentado, de Tess Curtis


Hace ya tiempo que me enganché a la serie de los vaqueros de Tess Curtis (las primeras entregas son Un vaquero leal y Un vaquero de ojos verdes). Y Un vaquero atormentado es la tercera entrega, en la que conoceremos a Jack, un secundario del libro anterior, y su relación con la tercera de las amigas que protagonizan los libros anteriores.


Un vaquero atormentado es novela romántica de manual, un tipo de novelas que tengo muy abandonado últimamente, salvo honrosas excepciones, porque a veces me da la sensación de que ya lo he leído todo o de que siempre estoy leyendo lo mismo. Pero Tess sabe impregnar sus novelas de un punto especial, adictivo (muy adictivo) y pienso seguir leyendo a sus vaqueros mientras nos los regale de vez en cuando.

Music Lovers, de Holden Centeno


De Holden Centeno solo había leído La chica de los planetas (que me flipó en su momento) y el otro día me encontré por pura casualidad este relato suyo en el top de gratuitos de Amazon. Como digo, es un relato, y con una trama algo surrealista, además.


No tengo muy clara mi opinión, esa es la verdad. Hubo cosas que me gustaron bastante y cosas que no me gustaron nada, aunque he de reconocer que, aunque me encanta el relato y en general la narración breve, en este caso el final me pareció demasiado precipitado. No porque fuera corto, sino porque me da la sensación de que se dedicaron muchas más páginas al comienzo de la trama y el final fue un poco pim pam pum. Aun así, me parece una lectura muy maja.

13 locuras que regalarte, de Alice Kellen


Recién salidita del horno os traigo esta opinión. Aunque no es porque yo acabe de leerla, precisamente. He tenido la suerte (y el honor) de leer la historia de Jason y Autumn, que cierra la serie Volver a ti, de Alice Kellen, ya dos veces. La he disfrutado palabra por palabra, letra a letra y, aunque siempre he sido muy fan de Rachel y Mike (los protagonistas de 33 razones para volver a verte), creo que hoy en día es 13 locuras que regalarte mi entrega favorita de la trilogía.


Qué ganas teníamos todas de conocer bien a Jason, ¿verdad? Pues lo vamos a conocer en profundidad, por todo lo alto. Y, junto a él, a la protagonista más adorable de la historia de la humanidad, así, sin exagerar. Si alguien es capaz de leer la novela y no enamorarse de Autumn, que me cuente el truco. Y todo ello, por supuesto, contado con esa delicadeza, esa dulzura y esa calidad que siempre pone Alice en todo lo que hace. No es que os recomiende que la leáis, es que se me pone la piel de gallina solo con recordar la historia.

Estamos hechos de polvo de estrellas, de Saray García


Ay, aquí viene una recomendación por adelantado. Porque NO voy a esperar a la siguiente entrada de recomendaciones para hablaros de ellos. De Enzo, de Alex y de Gael. De la preciosa novela con la que regresa por todo lo alto Saray García. Yo ya la he leído y todos podréis hacerlo a partir del 22 de mayo. Y os enamoraréis de ellos, de su historia, de sus personalidades, de sus defectos y sus virtudes. Y no os cuento nada más porque es algo que está por llegar y prefiero que los conozcáis vosotros mismos, con toda la capacidad para sorprenderos que os aseguro que tendrán.


Y esto ha sido todo (que no es poco). Aprovecho que estoy por aquí para agradeceros la INCREÍBLE acogida que le habéis dado a Mi mundo en tus ojos. Yo ya sabía que erais los mejores, pero no dejáis de demostrármelo... y de emocionarme. La semana que viene os dejaré por aquí un resumen de las firmas que tengo previstas en las próximas semanas (algunas muy prontito). 

Mil gracias un jueves más por leerme. ¡Y mil besos 😘😘!

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